Ya no hay ira ni dolor en mi corazón, sé lo que quiero y qué me hace feliz. Como mucho aparece un cierto temor a que toda esta maravillosa situación se termine ya... pero bueno, es parte del juego.
La suerte de haber encontrado una mirada que me llena de paz, que me inspira confianza, y esos brazos que son un refugio, ...no podía ser mayor la fortuna, ... será una especie de pago compensatorio del destino?
La pregunta "dónde estuviste todo este tiempo?" está demás, porque ya sabemos la respuesta: estuvimos donde teníamos que estar para poder valorar este momento, para disfrutarnos, para saber lo que es la paz (cómo lo sabríamos sino hubiesemos pasado por esas tormentas?).

2 comentarios:
Muchas gracias por el apoyo. Dale mis saludos a pblito
Saludos
La mejor sensación, definitivamente.
Gracias por pasar!
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